*Hace un año*
-Pero...¿Qué coño pasa?
-Pues, que no, Luna, no.
-¿Cómo que no? ¿No qué, joder? No me estoy enterando de nada, Arthur. ¡Di algo coherente!
-Todo lo que te estoy diciendo tiene coherencia.
¿Un ''no'' es coherente? Porque yo no le veo el sentido. ¡Un simple ''no'' no se que cojones quiere decir!
-¡Me cago en todo, Luna! No, de que yo no puedo continuar con esta pantomima, ¡joder! ¡Te he puesto los cuernos con tu mejor amiga! ¿Te ha quedado claro? Pues eso. Y ahora, déjanos vivir tranquilos.
Y después de esas palabras, Luna se quedó sola con el pitido final de llamada.
*Un mes mas tarde de lo ocurrido*
-Luna, ¿estás segura de que tu quieres esto? Tal vez, las dos personas de las que menos esperabas eso, te fallaran, pero hay más vida tras ellos.-Al ver que su hija no estaba por la labor de contestar, añadió:-Además, solo llevabas un par de meses con ese cretino. Has podido recular antes de enamorarte del todo.
Luna paró de empaquetar sus cosas y se giró hacia su madre, y, por fin decidió contestar.
-Mamá, en ocasiones creo que eres tonta. Este mes, si hubiéramos seguido juntos, habríamos cumplido 3 años. He estado y sigo estando locamente enamorada de ese capullo con él que he malgastado parte de mi adolescencia. Y, sí. Quiero hacer esto, Quiero mudarme a España.
*Después de un año, actualmente*
-Cariño... Sinceramente, no creo que Luna sea la de siempre.
-Ya lo sé, Mara, pero no se que se supone que debemos hacer ya. Hemos hablado unas cientas de veces con ella, pero no progresa, cariño. Y lo siento, porque es mi hija, pero, no creo que haya solución ya...
-Sí la hay, Mario. Solo hay que confiar en los profesionales.
-¿Cómo profesionales? ¿¡Piensas llevarla a un psicólogo!?
-Si no hay otra salida, sí.
-Mara, joder, ¿sabes la vergüenza que pasará?
-Me da igual, quiero lo mejor para ella.
-No creo que eso sea lo mejor, pero bueno.
-¿En el instituto que trabajas hay psicólogo?
-Sí, la Srt Méndez.
-Decidido, con la Srt Médez irá.